Diseños atrevidos y un estilo inconfundible. Vanguardia aplicada a cada pieza que es resultado de una mezcla de culturas. Maridaje perfecto entre lo clásico y lo moderno. Todos estos son los ingredientes necesarios para que la diseñadora y arquitecta española sea considerada como la más influyente de la actualidad.
Nació en Oviedo en 1961, y desde los 12 años su fascinación por las líneas y los objetos moldearon su carrera profesional como una pieza que llega a su manifestación de una manera lenta pero segura. Los más renombrados críticos del diseño la toman como referente a la hora de combinar forma y función, con un estilo que transpira frescura e innovación sobre una base universal.
Cuando concluyó sus estudios básicos, dio su primer gran salto mudando su semilla de talento a Madrid para comenzar sus estudios de arquitectura, de donde tomó fuerza para dar su segundo gran salto hacia Milán, Italia, donde tuvo dos graduaciones importantes: una en el Politécnico de Milán y la otra en el campo del corazón, ya que contrajo nupcias en la misma ciudad. Allí, en la capital de la vanguardia y el estilo, logró codearse con los mejores diseñadores, donde interactuó, creció y terminó de definir su estilo. Luego de formar un estudio con otros talentosos colegas y de trabajar como coordinadora del grupo creativo de la empresa Lissoni & Associates, dio un paso hacia la independencia abriendo su propio estudio, desarrollándose profesionalmente y contando con clientes como Alessi, Moroso, Padova, Kartell y otros nombres renombrados del diseño y la arquitectura. Empresas que no sólo le delegaron todo lo que tiene que ver con la vanguardia de los diseños, sino que también dejaron a su cargo la imagen de los puntos de venta y del marketing.
Su carrera, su talento y sus relaciones la colocaron en un lugar donde siente la total libertad de crear y anticiparse a lo que el público necesita tanto en forma como en funcionalidad. La asturiana goza de la genialidad de los que ven lo que vendrá y lo crean. Esa libertad le permitió arriesgarse a diseños que antes hubiera pensado varias veces antes de proponerlos. Sus muebles se adaptan a todos los ámbitos sin dejar de ser totalmente originales y producen emociones cuando se ven y se utilizan.
A esta talentosa diseñadora, reconocida internacionalmente, se le asignó la decoración navideña milanesa de 2009, y esto implicó decorar centros neurálgicos de la ciudad con elementos geométricos en tres dimensiones que se adosaron a los maravillosos edificios urbanos.
Nadie es profeta en su tierra, pero cuando hay un talento como el de Patricia Urquiola, se entra al terreno de lo universal y lo eterno, algo mucho más importante y sustancial y que sólo alcanzan los creadores verdaderos.
|