Giselle Blondet: Con los pies en la tierra y la carrera por los cielos
La semana anterior a nuestro encuentro, la famosa presentadora de Despierta América, el programa matutino de Univisión, había experimentado dos cosas inusuales. La primera le sucedió cuando visitó una popular librería en Miami y vio un letrero que decía: "Conozca a sus autores favoritos. Próximamente, Giselle Blondet firmará autógrafos y leerá fragmentos de su libro".
Entre la incredulidad y la sorpresa, se preguntó: "¿Cómo? ¿Eso significa que yo tengo que leer [partes] de mi libro frente a mucha gente?".
"Efectivamente", dice. "Me tocó leer, firmar autógrafos, pero sobre todo compartir con la gente. Claro que yo sabía que al salir el libro todo esto me esperaría, pero no es lo mismo hablarlo que entrar a una tienda de repente y encontrarte con tu propio anuncio allí. Todavía me parece mentira que, sin cambiar de profesión, esté creciendo en diferentes formas. ¡Si parece que apenas ayer todo esto era un sueño! Quizás por eso me siento con la fuerza de decirle a la gente que luche por sus sueños. En este, mi primer libro (Con los pies en la tierra), mi mensaje es que uno debe tener fe y fuerza de voluntad. Con esas dos cosas, uno sigue adelante a pesar de los obstáculos".
También los supera. Al menos eso le ha sucedido a Giselle y de eso se trata precisamente la segunda gran sorpresa que acababa de recibir cuando nos reunimos con ella. "Ayer me llamó Jorge Ramos [presentador de noticias de Univisión y escritor] para decirme que mi libro estaba en segundo lugar en la lista de éxitos literarios hispanos de Estados Unidos (...) Me quedé como muda. No sabía qué decir... ¡Esta noticia fue tan grande para mí!".
Experiencias y revelaciones
Sin embargo, al escribir el libro tenía sus dudas, en particular por los temas que estaba tocando. "Las personas creen que los que salimos en la televisión tenemos unas vidas perfectas, pero no saben que hemos sufrido o luchado como cualquier otra persona, que nos ha costado bastante estar en donde estamos. Tener un poco de fama no nos hace afortunados en la vida. En mi caso sí me considero afortunada pero porque tuve una madre como la que tengo que, cuando yo era niña, se sacrificó mucho para darme una educación buena. Ella caminaba desde su trabajo, a veces bajo la lluvia, para recogerme en la escuela. Además, se 'mató' trabajando en una peluquería para poder pagarme una escuela privada, porque ella quería que yo tuviera la mejor educación posible".
A Giselle se le llenan los ojos de lágrimas. Respira profundo y continúa: "Por eso me preocupaba mucho no hacerla sentir mal con algunas de las revelaciones de mi libro, partes de nuestra vida que eran muy privadas, como cuando hablé de mi papá, del sexo, o de mis divorcios, pero ella comprendió que era bueno que yo pudiera hablar de todas esas cosas".
Habló, dice, para ayudar a otras personas que, como ella, en algún momento enfrentan experiencias difíciles. Una de las más duras, indica, fue tener que recorrer el difícil camino del divorcio. "Nunca me he sentido fracasada, pero cuando me divorcié me sentía como que había hecho algo malo y, como vivimos en una sociedad machista, me preocupaba qué iban a pensar de mí los demás. ¿Pensarían que era una mujer sin valores? Pero el hecho de que me he vuelto a casar dos veces más [demuestra] que sí tengo valores: creo en el matrimonio".
Aunque cuesta creerlo al ver su espectacular figura, esta incansable boricua tiene tres hijos. Una de sus hijas incluso ya va a la universidad. "Fue una bendición tenerla muy joven", asegura. "Después vinieron Andrea, que ya tiene trece años, y Harold Emmanuel que es el más chico. Con los tres me llevo de maravilla. Hace unas semanas le dije a Harold: 'Tú serás mi date [acompañante] este fin de semana'. Y nos escapamos a Disney solitos los dos. Fue muy bonito".
Cuando despertó a América
Hace siete años, Giselle llegó a Miami para integrarse al equipo de presentadores de Despierta América. Como aval, traía con ella una prestigiosa carrera como actriz: una veintena de telenovelas y seis obras de teatro. Sin embargó, no dudó en enfrentar el desafío de comenzar en una nueva ciudad, muy distinta a su Nueva York natal, y apostarlo todo a un nueva faceta. "Nunca me planteé que podría fracasar, porque siempre he pensado que de todo se aprende en la vida: lo mismo de los triunfos que de los fracasos. Gracias a Dios ya son varios años de mucho aprendizaje y hemos vivido mucha experiencias, más positivas que negativas".
Entre las negativas cita "las noticias tristes, como cuando toca hablar de la guerra", mientras que de las positivas señala "la excelente relación que he tenido con todos mis compañeros, con quienes me llevo como con una segunda familia".
Y los retos no cesan; a partir de noviembre Giselle tendrá su propio programa: Historias para contar. "Es una especie de talk show, pero más moderno, pues comienza con la dramatización de una historia real y en la segunda parte aparecen los protagonistas verdaderos de cada caso. También tendremos a especialistas dando sus opiniones y público en vivo. Fue Don Francisco [el popular presentador de Sábado Gigante] quien creó el concepto de este programa; él mismo me está llevando de la mano de una forma única".
Como Historias para contar se transmitirá en un horario estelar nocturno, algunos ya se preguntan si competirá con El Show de Cristina, a lo que enseguida Blondet responde: "No creo. Cuando pienso en Cristina yo no pienso en competencia sino en lo mucho que he aprendido y sigo aprendiendo de ella, pues me ha motivado mucho. Cuando le regalé mi libro le puse precisamente eso [en la dedicatoria]: 'Has sido una gran motivación en mi vida'. Ella es una mujer 'echada pa' lante', una mujer que nos demuestra que se puede, que no hay obstáculos que no se puedan vencer".
Y nadie como ella misma para demostrarlo. Entre los sets de televisión y las obligaciones como madre, Giselle encontró también tiempo el año pasado para debutar en la pasarelas de la alta costura cuando la modista Stella Nolasco presentó su colección de otoño. Por esos días también debutaba como empresaria, al abrirle una boutique a su madre. Ahora está a punto de tener su propio club de lectura (a lo Oprah Winfrey) y ya prepara su próximo libro. Después de todo, aunque su libro se llame Con los pies en la tierra, a esta versátil mujer hay que buscarla entre las estrellas porque, sin duda, Giselle Blondet se está convirtiendo en uno de los nombres más resplandecientes del firmamento artístico hispano.


